Me estoy muriendo mientras bailas

Me estoy muriendo mientras bailas

Te quiero

> Sácame de aquí que me muero> Los chicos han vuelto a la ciudad> Ella lo está perdiendo> Un verano que se pierde> La modelo> Judy es una bofetada de polla> Lazy Line Painter Jane> El chico de la correa árabe> Otro día soleado> Judy y el sueño de los caballos> Hay demasiado amor> Seymour Stein > White Collar Boy> We Rule The School> The State I Am In> Dirty Dream Number 2> A Politician’s Silence> The Blues Are Still Blue> Like Dylan In The Movies> Mary Jo> Nobody’s Empire> Perfect Couples> Storytelling> If You Find Yourself Caught In Love

Me quedo despierto toda la noche

Ol’ Blue Eyes vivió la vida al máximo en sus términos. Esta es una de esas canciones que te hacen querer dejar tu trabajo y salir corriendo por la calle. ¡Aleluya! (Una vez que se te pase la adrenalina y la emoción, quizá quieras disculparte con tu jefe y rogarle que te devuelva el trabajo. O simplemente volver a escuchar la canción y vivir tu vida como Frank, si es que eso es una opción).

Aunque es probable que el cantante principal no muriera realmente en los brazos de su amante aquella noche, esta balada pop excesivamente dramática de Cutting Crew es pura década de los 80. Incluso utilizan la palabra “proxy”, que estamos más acostumbrados a escuchar en una directiva anticipada (Health Care Proxy) que en una canción que encabezaría un baile gótico (“She’s loving by proxy, no give and all take”).

  Bustamante mira quien baila

Esta contagiosa canción del grupo de los 90 Saves The Day no es la más conocida, pero sin duda se ha ganado un puesto en el primer puesto de nuestra lista. Si no la has escuchado nunca, prepárate para añadirla a tu lista de reproducción. Si se saca de contexto, la letra puede parecer deprimente: “Y en tu funeral cantaré el réquiem. Te ofrecería mi mano, me dolería demasiado verte morir”. De alguna manera, cuando la canta un niño rubio y querubín, no parece tan mala.

Bailando con tu fantasma แปล

“La gente muere todo el tiempo. La vida es mucho más frágil de lo que creemos. Así que debes tratar a los demás de una manera que no deje remordimientos. Con justicia y, si es posible, con sinceridad. Es demasiado fácil no hacer el esfuerzo y luego llorar y retorcerse las manos cuando la persona muere”.

“Aun así, hubo momentos en los que vi frescura y belleza. Podía oler el aire, y me encantaba el rock ‘n’ roll. Las lágrimas eran cálidas, y las chicas eran hermosas, como los sueños. Me gustaban los cines, la oscuridad y la intimidad, y me gustaban las profundas y tristes noches de verano”.

“Baila”, dijo el Hombre Oveja. “Tienes que bailar. Mientras suene la música. Tienes que bailar. No pienses por qué. Si empiezas a pensar, tus pies se paran. Tus pies se detienen, te quedas atascado. Si te paras, te quedas atascado. No te preocupes, no importa lo tonto que seas. Tienes que dar un paso más. Tienes que romper. Tienes que soltar lo que has soltado. Tienes que usar tu tiempo. Sabemos que estás cansado, cansado y asustado. Le pasa a todo el mundo, ¿vale? Simplemente no dejes que tus pies se detengan”.

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“¿Mi pico? ¿Siquiera tendría uno? Apenas había tenido algo que pudiera llamarse una vida. Unas cuantas ondas, algunas subidas y bajadas. Pero eso es todo. Casi nada. Nada nacido de la nada. Había amado y había sido amado, pero no tenía nada que mostrar. Era un paisaje singularmente llano, sin rasgos. Me sentía como en un videojuego. Un comecocos sucedáneo, que se deslizaba a ciegas por un laberinto de líneas de puntos. La única certeza era mi muerte”.

Daiyutong เพลงdancing with your ghost

Anderson Cooper nos lleva a una exploración profundamente personal de la pérdida y el dolor. Empieza a grabar mientras recoge el apartamento de su difunta madre Gloria Vanderbilt. Revisando sus diarios y recuerdos, así como las cosas que dejaron su padre y su hermano, Cooper inicia una serie de emotivas y conmovedoras conversaciones sobre las personas que perdemos, las cosas que dejan atrás y cómo seguir viviendo, con la pérdida, con la risa y con el amor.

Solo en el apartamento de su difunta madre, Gloria Vanderbilt, Anderson empieza a grabar sus pensamientos y recuerdos mientras recoge sus cosas. Hace algunos descubrimientos inesperados mientras clasifica las cajas de cartas de amor, los diarios y los recuerdos más preciados. Sintiéndose aislado y solo en su dolor, Anderson se pone en contacto con un amigo íntimo de su madre, que se une a él para compartir ideas sobre ella y sugerencias sobre qué hacer con las cosas que dejó.

  Me encanta bailar contigo

La puerta del apartamento de mi madre es pesada. Hay que girar la cerradura de arriba de la manera correcta y la de abajo y luego empujar con el hombro. El apartamento se vendió hace unos meses, así que tengo un par de semanas para empaquetar todas las cosas de mi madre y mudarme. Se me ocurrió esta idea hace un par de semanas mientras he estado revisando las cosas de mi madre para hacer este podcast sobre la revisión de todas las cosas que se quedan atrás, y no he hecho un podcast antes, así que tendrás que tener un poco de paciencia conmigo. Acabo de aprender a usar la, esta grabadora. El sonido del cerrojo abriéndose y luego ese sonido de empujar la puerta abierta… esos son sonidos que siempre he conocido.

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